“Que el árbol no te impida ver el bosque”, frase aplicable
en la actualidad al auge de las carreras populares y la masiva llegada de
participantes a las carreras por montaña y ultratrails, o similares disciplinas
de ultrafondo.
Queremos que veas el bosque, pero ¿Qué es el “bosque” en este
mundo de correr?
Lo que tú quieras que sea, pero permite que te enseñemos el
nuestro en una carrera sin dorsal, un encuentro con la ancestral forma de
expresión o búsqueda que es correr.
Da igual si eres competitivo, si acabas de llegar a este
mundo, si sólo te preocupan los ritmos, o si por el contrario crees que tus ritmos
son lentos. Por un día te pedimos que olvides una clasificación general, o si
tus compañeros de entrenamiento o equipo no van a participar porque no hay “prestigio”,
olvida que por el contrario que no tienes experiencia, o que 12 horas parecen
inabordables, pega una patada al dorsal, no sufras por correr sin él, no te
obsesiones por no correr una media, o un 10000, seguro que has hecho muchos, o
harás muchos, pero ¿Imaginas lo que te pierdes por la falsa seguridad de correr
con unos números en tu pecho?
Ven, corre, ponte a prueba a ti mismo hasta dónde quieras,
sólo te decimos que los límites a veces están más allá de lo que parecen, y
también te decimos que por un día corras por sentir el placer sensorial de
hacerlo, la zancada armoniosa en un descenso, la respiración acompasada,
pensamientos recurrentes y repetitivos “hasta el siguiente giro”, deja que tus
pensamientos se evadan y por un momento te encuentres a ti mismo.
